Establecimiento: 1849-1960

California experimentó una nueva ola de inmigración vasca poco después de que se anexionara a los Estados Unidos. Muchos vascos llegaban para probar suerte en las minas de oro, pero en seguida se pasaban a trabajar en sectores más favorables como la industria ovina, por ejemplo. Durante esta época, las pensiones se propagaron para suplir las necesidades de la creciente población vasca que llegaba para trabajar en una industria ovina en expansión. Con el tiempo, los vascos fueron abandonando la profesión y las pensiones se vaciaron. Entonces surgió la necesidad de encontrar espacios donde congregarse y dar continuidad a la cultura vasca. La comunidad vasca optó por juntarse en los restaurantes vascos que sin quererlo se encargaron de mantener con vida la cultura vasca para la siguiente generación.