Ulpiano Yndart

Ulpiano Yndart, el tesorero de Santa Bárbara

(Fuenterrabía, Gipuzkoa, 1828 – Santa Bárbara, California, 1902)

Ulpiano Yndart, el tesorero de Santa Bárbara, nacido en Fuenterrabía en 1828, era hijo de Norberto José Yndart Vidarray y María Carmen Arburu Lazcanotegui. Estudió comercio y, al terminar, le ofrecieron trabajo en un establecimiento comercial de ciudad de México y partió rumbo a las Américas; solo tenía dieciséis años. En 1848, cuando llegó a México la noticia de que se había encontrado oro en California, decidió probar suerte en la tierra prometida y se embarcó en el bergantín Keoneana de su tío José Domingo Yndart en 1849.

Al principio, se instaló en Los Ángeles. Abrió un establecimiento comercial y estuvo trabajando allí durante cinco años. A continuación, en 1854, compró el Rancho Nojoqui en el valle de Santa Ynez, en el actual condado de Santa Bárbara.

Dueño del Rancho Nojoqui y capataz del Rancho Los Cerritos

El ganado era la columna vertebral de la riqueza del valle de Santa Ynez, y el negocio de Yndart prosperó: en pocos años llegó a tener más de mil cabezas de ganado. Sin embargo, la terrible sequía de 1864 asoló los prados del valle de Santa Ynez y acabó con todo el ganado; así que las propiedades de Yndart, como las de muchos californios, quedaron en manos de los americanos recién llegados.

Ese mismo año fue elegido tesorero del condado de Santa Bárbara, pero dimitió del cargo y entró a trabajar como mayordomo o capataz de John Temple en el Rancho Los Cerritos, en el actual condado de Los Ángeles.

Tesorero de Santa Bárbara

Cuando murió John Temple, en 1866, Yndart regresó a Santa Bárbara, y vivió allí hasta el final, desempeñando puestos de relevancia. En 1867, la junta municipal de Santa Bárbara lo nombró por unanimidad secretario y tesorero. También ocupó el cargo de recaudador de impuestos de la ciudad y del condado y, en 1869, fue nombrado notario público. A comienzos de la década de 1870, fue uno de los miembros que auditó la creación del condado de Ventura. Durante todo ese tiempo, según el autor Jesse D. Mason, Yndart «fue un demócrata convencido, conocido y activo en su partido, de gran influencia entre los suyos».i

La familia

Ulpiano Yndart se casó con su prima Feliciana Yndart en 1856. El padre de Feliciana era el capitán José Domingo Yndart, el dueño del bergantín Keoneana que había llevado a Ulpiano a California. El capitán Yndart empezó a cubrir la ruta entre los puertos de México, Chile y Acapulco antes de que California pasara a estar bajo bandera estadounidense. Ulpiano y Felicia tuvieron una única hija, Blanca Yndart Yndart, una muchacha muy hermosa. Algunos autores apuntan que Helen Hunt Jackson se inspiró en la historia de Blanca para escribir la famosa novela Ramona.

Blanca Yndart, «el documento humano que inspira la novela Ramona»

Sarah Bixby Smith, en su libro Adobe Daysii, relata que, en aquella época,  las diligencias de Santa Bárbara a Ventura seguían el camino de playa, un recorrido tortuoso y peligroso. Un día sucedió una desgracia en aquel camino. Ulpiano Yndart, junto con su familia y todos sus bienes, viajaba de Santa Bárbara al Rancho Los Cerritos de John Temple, pues había aceptado ejercer de capataz allí. Al rodear una gran roca de la playa, de improvisto, entró una ola enorme y se llevó a rastras un baúl que le había entregado el padre de Feliciana, el capitán de barco, que dentro guardaba un verdadero tesoro.

Unos años más tarde, la señora Yndart enfermó y, viendo que la muerte la acechaba, dejó a su hija de cinco años, Blanca, al cuidado de la madre del senador Del Valle, junto con uno de los baúles que había sobrevivido a la ola. Aquel baúl guardaba la dote de la muchacha, para cuando creciera y se casara, y albergaba el tesoro que había acumulado el abuelo, el capitán José Domingo Yndart, en sus cuarenta años de aventuras: una gran cruz de perlas, un rosario de perlas, una perla gigante en forma de pera, un exquisito chal de las Indias orientales para ensartar en un aro…

En la década de 1880, la escritora Helen Hunt Jackson, enérgica defensora de los derechos de los indios, quiso escribir una novela que reflejara la situación en la que vivían. «Si pudiera escribir una historia –le comentó por carta a un amigo–, que pudiera hacer una milésima parte de lo que ha hecho La cabaña del tío Tom por los negros, toda mi vida estaría justificada.» Con ese propósito en mente, visitó el Sur de California en 1881 y 1882, y se entrevistó con muchas personas. Una de ellas, Mariana Colonel, le contó la historia de Blanca Yndart. En opinión de la señora Colonel y de muchos testigos de aquel viaje de Jackson, no cabe duda de que «Blanca es en realidad el documento humano que inspira la historia de Ramona».iii

Cuando se casó con James McGuire, Blanca Yndart todavía conservaba el baúl de su abuelo el capitán de barco.


Fuentes

Bixby Smith, Sarah (1931). Adobe Days. University of Nebraska Press, página 49.

Davis, Carlyle Channing; Alderson, William A. (c. 1914). The True Story of Ramona, Dodge Publishing Company, Nueva York.

Hunt Jackson, Helen (2005). Ramona. The Modern Library, Nueva York.

Mason, Jesse D. (1883). History of Santa Barbara County, California, with illustrations and biographical sketches of its prominet men and pioneers. Thompson & West, Oakland, California.

iMason, pág. 233.

iiBixby Smith, pág. 49.

iiiDavis y Alderson, pág. 35.

Pies de foto:

Ulpiano Yndart. Imagen: Mason, Jesse D.: History of Santa Barbara County.

Esquiladores de ovejas, Rancho Los Cerritos, primavera de 1872. http://www.rancholoscerritos.org/history.html

Ramona de Helen Hunt Jackson

Blanca Yndart. Imagen: Davis, Carlyle Channing; Alderson, William A.: The True Story of Ramona.